Tras descubrir formas redondas y colores brillantes a nuestro alrededor, seguimos con una lección un poco más compleja para experimentar alegría en nuestras vidas: descubrir la abundancia a nuestro alrededor.

Abundancia significa gran cantidad de alguna cosa. Y creo que si nos fijamos bien podemos encontrar muchísimos detalles a nuestro alrededor que se caracterizan por su abundancia. Y no seáis malas personas y penséis solo en cosas negativas de las que nos encontramos demasiados ejemplos, ni tampoco solo en el aspecto económico, sed más creativos y menos agoreros.

 

 

Las cosas con volumen por ejemplo nos dan una sensación de abundancia, por lo que he decidido relacionar la abundancia con este vestidos que lleva mi hermana ya que la falda va con una especie de enaguas que le da algo de volumen lo que le aporta un aire muy romántico al vestido.

 

 

Y hay más. También tenemos esta cúpula con cristales de colores que se encuentra en la entrada al Hotel Montíboli y que los fotógrafos y las chicas aprovecharon para hacer una sesión muy especial. Por un lado, la combinación de las diferentes piezas de cristal son un claro ejemplo de abundancia, y por tanto pueden evocar en nosotros ese sentimiento de alegría. Por otro lado, esos cristales son de colores brillantes que brillan aún más con el sol y así ya tenemos dos factores que aportan alegría. Si ahora las piezas fueran además redondas ya sería la leche.

 

 

Pensando en piezas de colores redondas me viene a la cabeza una piscina de bolas. Está claro que simplemente ver a niños disfrutar de una nos transmite alegría, pero yo tengo ganas de probar una para adultos. ¿Os lo imagináis? A mí me están entrando unas ganas de saltar solo con imaginarlo. De momento os dejo con la cúpula.