Ya ha llegado agosto, el verano, esa época del año que se caracteriza en general por vacaciones, relax, disfrute. Por lo tanto, este mes lo voy a dedicar a la alegría. Para mí la alegría está en las pequeñas cosas y desgraciadamente a veces nos olvidamos de ella. Como ahora tenemos por delante unas semanas para practicar y establecer un nuevo hábito – se dice que son necesarios 21 días -, pues vamos a ponernos manos a la obra y practicar la alegría hasta finales de mes y luego seguir ejerciéndola, como verdaderos expertos, en septiembre y el resto del año.

 

 

Una de esas pequeñas cosas que nos dan mucha alegría es sin duda la comida. Durante la sesión en el Hotel Montíboli disfrutamos de una gran comida y aquí veis uno de los platos, la ensalada de gamba con mango y aceite de vainilla. Ahora en verano no nos cuesta tanto comernos una ensalada, de hecho muchos van en su busca, así que os invito a experimentar y probar una nueva receta o incluso inventaros una.

 

 

Aquí os copio una para inspiraros:

INGREDIENTES

Langostinos de Sanlúcar

1 mango

Pistachos

Tomates cherry

Rúcula y lechuga

Sal, aceite y vinagre

PREPARACIÓN

Poner el agua con sal al fuego y cuando rompa a hervir, introducir los langostinos. Cuando hierva de nuevo, sacar y colocar en un recipiente con agua y hielo para cortar la cocción. Pelarlos y los reservarlos.

Vinagreta: Se mezclan 2 partes de aceite y 1 de vinagre, con el mango troceado a cuadrito para que macere con la vinagreta.

Crujiente de pistachos: Pelar y triturar los pistachos. Reservar.

PRESENTACIÓN

Colocar en el fondo del plato 4 langostinos, añadir la lechuga y la rúcula (previamente aliñada). Poner 4 trocitos de tomate cherry para darle color al plato, espolvorear el crujiente de pistachos; y justo a la hora de servir, poner por encima la vinagreta de mango.

 

 

¡Y a disfrutar!