Puede parecer que todo lo que voy escribiendo es un poco demasiado simple y al mismo tiempo demasiado complicado para aplicar en el día a día ya que a menudo la vida nos enfrenta con muchos desafíos y poner el foco en la alegría, en ser curiosos, en reír, puede parecer la chorrada más grande del mundo cuando la vida nos pone a prueba.

O no. Hay que empezar con pasos pequeños, siempre, y dar uno detrás de otro. Un primer paso para mí es tener claro lo que nos aporta alegría. Os he ido dando ideas en los anteriores posts, alrededor de la comida, pero sin duda es un ejercicio que cada uno tiene que hacer consigo mismo y con su propia vida. A mí, por ejemplo, ver un plato que lleve algas me encanta.

 

 

La buena compañía, las grandes amistades son una fuente de emociones positivas, pero en la vorágine del día a día a veces se nos pasa encontrar ese hueco para simplemente estar con esas personas. Estar con ellas con el único objetivo de dedicarnos a nosotras mismas y de dedicarles a ellas un tiempo de calidad.

Simplemente… pero claro lo complicado es desconectar de muchas de las cosas que nos roban energía. La siguiente foto no es una foto profesional sino la hizo una de las amigas que nos visitó durante nuestra primera sesión de fotos. Yo estaba liadísima intentando organizar todo, cuadrando escenarios, vestidos, fotos en grupo e individuales con los fotógrafos. Y os digo sinceramente que no estaba dedicando un tiempo de calidad a mis amigas – aunque nos echáramos unas buenas risas – porque estaba preocupada y ocupándome de muchas cosas.

 

 

Pero también estaban mis amigas y durante esa sesión de fotos aprendí algo muy importante: que cada una de nosotras había traído diferentes expectativas y venía con su particular bagaje personal a esa sesión. Y lo que para mí era una experiencia de hacer malabares, para mis amigas era vivir una experiencia nueva y emocionante. Vinieron con nervios, sí, pero también vinieron con muchísimas ganas de dar lo mejor de ellas y así lo hicieron. Ellas me dedicaron un tiempo de calidad en esa sesión de fotos… y en la segunda sesión ya lo pasamos pipa, pipa.